El poder de Dios es infinito y en la actualidad nada cambió. A pesar de que existen enfermedades que para la ciencia no tienen cura, para el Todopoderoso no existe nada que sea imposible. Una señora, que durante ocho años sufrió con cáncer, cuenta: “comencé a luchar por mi sanidad, perseveré y Dios me respondió. El cáncer desapareció, estoy completamente curada gracias a Jesús”.
Este sábado, llegó un niño por primera vez; hacía nueve meses que no caminaba: “estaba jugando en la calle y sin querer pisó una brujería. A partir de ese momento no caminó más”, cuenta su madre. Ella lo trajo por primera vez y, al tocar el Manto y recibir la oración, el niño comenzó a caminar, “gracias a Dios fue un milagro”, contó emocionada.
Si usted está enfrentando un problema que parece no tener solución participe todos los sábados a la 10 y 15 en Av. Corrientes 4070, Almagro.
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