Al menos 150 peregrinos murieron, entre ellos unos 40 niños, durante una estampida cuando se congregaban en un templo hindú para participar de una celebración religiosa en el norte de la India.
La tragedia, que dejó además unos 60 heridos, se produjo en el acceso del famoso templo de Naina Devi, ubicado sobre una colina en el distrito de Bilaspur, del estado indio septentrional de Himachal Pradesh (unos 320 kilómetros al norte de Nueva Delhi), donde el sábado 2 comenzó una popular festividad hindú que dura diez días.
Tras las fuertes lluvias registradas por la mañana, mientras los peregrinos avanzaban por el estrecho camino que sube hacia el templo, se extendió un rumor de que se estaban desprendiendo rocas en la colina y que podría producirse un alud. La versión desató el pánico y provocó la estampida, en la que se vieron especialmente indefensos niños, mujeres, personas mayores y enfermos, contó el vicejefe policial del estado, Daljit Singh Manhas.
Por temor y en medio de la confusión, la gente, que llevaba regalos y ofrendas a los dioses, comenzó a correr en diferentes direcciones atropellándose con quienes esperaban para acceder al edificio, al que se llega por una escalera larga y angosta construida entre una pared y un precipicio.
Un tramo de la baranda que protege la escalera se rompió al no poder soportar el peso de la multitud que huía y se convirtió en una trampa mortal, según las autoridades.
Pese a la tragedia, funcionarios locales dijeron que la peregrinación continuaba apenas horas después de que fueran retirados los cadáveres.
Gran parte de los peregrinos murieron al caer al vacío y otros al ser pisoteados y aplastados. En el lugar y en la carretera de acceso al templo se amontonaban los cadáveres, en su mayoría de niños y mujeres. Muchos estaban especialmente ataviados para presentar sus ofrendas.
“Corrí al lugar en busca de mis tres hijos”, dijo Jawahar Khurana a la agencia de noticias Trust, mientras buscaba entre los muertos. “No llego a entender por qué Dios fue tan cruel con nosotros”, se quejó. |